Se acerca el buen tiempo y el verano y con él las exposiciones al sol. Hay que tener en cuenta que tomar el sol de vez en cuando y de forma correcta nos conlleva muchos beneficios como la mejora del aspecto de nuestra piel, fortalece los huesos, ayuda a equilibrar el colesterol, mejora la calidad del sueño, fija algunas vitaminas y nutrientes que son necesarios para nuestro organismo,... el problema de tomar el sol, es hacerlo de forma exagerada y sin ningún tipo de protección, lo que nos acarreará daños graves e irreversibles en la piel.
Para conseguir un bronceado más natural, duradero y sin dañar la piel, es importante que cuidemos nuestra alimentación, ya que juega un papel muy importante. Hay alimentos que nos ayudan a preparar la piel para exponerla y contrarrestar los daños que el sol pueda provocar en ella. Toma alimentos ricos en vitaminas C que contienen antioxidantes como naranjas, mandarinas, limones, kiwis, fresas, arándanos, moras y también aquellos alimentos que contengan omega 3 ya que nos aportan ácidos esenciales y nuestra piel mantendrá la hidratación que necesita. Y también aquellos alimentos ricos en beta-carotenos como pueden ser las zanahorias, pimientos rojos, lechugas, tomates,...
También podemos ayudarnos de complementos alimenticios que nos ayudarán a conseguir un bronceado más bonito y duradero, además de protegernos de los rayos UV del sol. Os recomendamos Arkosol Advance perlas. Es un complemento alimenticio que gracias a la asociación de sus ingredientes conseguiremos resultados muy beneficiosos para la buena salud de nuestra piel. Arkosol Advance perlas nos ayuda a prevenir las aparición de manchas y alergias cutáneas, hidrata nuestra piel desde las capas más profundas, previene el foto envejecimiento y favorece y prolonga el bronceado. Puedes comprobar los resultados de Arkosol Advance haciendo click aquí.
No solo tenemos que cuidarnos desde el interior, el exterior es muy importante y para ellos sigue estos pasos tan básicos:
- Exfoliación. Es muy importante que a la hora de tomar el sol nuestra piel esté libre de células muertas. Al exfoliarnos, nuestra circulación se activa y se regeneran las células y fortalecemos la piel. Es aconsejable hacerlo al menos durante dos semanas antes de la exposición al sol y dos veces por semana.
- Hidratación. Después de la exfoliación no hay que olvidarse de hidratar la piel. Se pueden utilizar cremas o aceites que contengan un gran poder hidratante que además, retengan la humedad que nuestra piel necesita.
Y a la hora de tomar en sol, ten cuenta estas pautas:
- Protección. Para ello utilizar un protector solar de calidad y con un FPS adaptado a tu tipo de piel, como mínimo es aconsejable utilizar un 15. Aplícalo al menos 20 minutos de exponerte al sol.
- No permanecer bajo el sol durante tiempos demasiado prolongados, empieza por unos 20 minutos y ves aumentando poco a poco. Evita tomar el sol entre las 12 y las 15 horas.


